Coloca con cabeza. Parece una obviedad, pero antes de ponerte a colocar los utensilios, la comida y los pequeños electrodomésticos en el primer cajón o armario que pilles, piensa qué solución es la más práctica, qué productos necesitarás más para ponerlos en zonas accesibles, y cuáles son de uso residual. Todos tenemos claro dónde se colocan los productos más grandes en la nevera. Estas cestas multiplican la capacidad de almacenaje de la nevera y son perfectas para tener los artículos pequeños siempre a mano. Este pack de cinco unidades incluye dos tarros con capacidad de 1.000 mililitros (11,4 cm de alto); uno de 1.500 ml (16,8 cm de alto); uno de 2.000 ml (22,2 cm); y un último de 425 ml (5,9 cm).